El deterioro natural de las frutas y verduras comienza en cuanto se cosechan, debido a las pérdidas de agua por transpiración y la degradación fisicoquímica que tiene lugar en el proceso de respiración y maduración del producto, a la vez que la aparición de pudriciones debidas principalmente a Botrytis cinérea y Rhizopus stolonifer.Algunos alimentos presentan tasas de respiración más elevadas que otros a la misma temperatura, estando dicha tasa relacionada directamente con lo perecedero del alimento.
Las fresas, fresones y las frambuesas, entran dentro del grupo de alimentos con elevada tasa de respiración, por lo que su vida útil se reduce a muy pocos días (cuatro o cinco días en el frigorífico, e incluso menos dependiendo de su grado de maduración).





